Educar no es desarrollar una inteligencia formal
capaz de resolver problemas matemáticos o
escribir un cuento,
también es desarrollar una inteligencia histórica capaz de discernir en que herencia cultural
se está inscrito, también educar es introducirse a un universo en
el que los hombres dejaron sus obras y a los que hoy es posible remitirse. Sabemos
que el sujeto se construye a través del conocimiento.
Con la capacidad de conocerse a sí mismo, y de interactuar con el otro en la escuela y
fuera de ella.
Usar el saber y actuar, pensar
con dignidad,
por sí mismo, para que se respeten, sean respetados y puedan utilizar sus derechos como
integrantes de una comunidad con
sus conflictos cada
día más complejos. Nosotros como docentes debemos propiciar en los alumnos el desarrollo de valores como
el respeto hacia las demás personas, la tolerancia y el amor por la vida en todas sus dimensiones. De igual manera fomentar la educación y
la cultura para integrar el pasado, el presente y el futuro con una toma de conciencia por
parte de toda la sociedad acerca de la diversidad étnica, religiosa, social y política incluyendo
hechos históricos, conmemoraciones y tradiciones en general como parte del proceso de
la construcción de la memoria y de la identidad.Lograr en los estudiantes grandes lectores, escritores, hablantes y oyentes
competentes con un propósito determinado en la escuela y en la vida. Resolver
situaciones problemáticas de la vida cotidiana y de cada área del aprendizaje
con los contenidos adecuados a su nivel evolutivo y cognitivo; asimismo favorecer
el pensamiento reflexivo
y crítico sobre ideas, emociones,
prácticas y creencias. Enseñar principios de
valoración y normas
éticas
para posibilitar acuerdos mutuos y solidarios para la convivencia dentro de
institución y con la comunidad.